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martes, febrero 10, 2004

Nº 5

Cuando pedí consejo en una perfumería fina para elegir una colonia para regalar y me preguntaron si la chica en cuestión era rubia o morena, me quedé de plástico. La mujer sonrió y me explicó con voz pausada que el aroma de un perfume varía según la pigmentación.. Así, a las morenas de piel oscura les van bien colonias con sándalo, mientras que para rubias es mejor que lleven flores.

Fue toda una revelación y de pronto comprendí por qué la Eau Jeune de tapa verde, el gran paso obligatorio que toda adolescente de mi generación tenía que dar al abandonar Don Algodón, le olía maravillosamente a mi prima mientras que yo desprendía un extraño aroma a mandarina. “¡Si nos hemos echado del mismo frasco!" - pensaba yo intrigada. Bienaventuradas las rubias, porque sólo ellas no parecerán una frutería ambulante.

Al parecer, el olor tiene mucho que ver en la simpatía o antipatía que sentimos hacia alguien y, por supuesto, en la atracción sexual (y así me iba a mí, con ese olor a mandarina). Al parecer, el olfato está relacionado con el sistema límbico, que resulta esencial en nuestras emociones y memoria. Es curioso que no tenemos adjetivos para describir los olores, al contrario de lo que ocurre con cualquier otro sentido, sin embargo el recuerdo de un olor se mantiene en la memoria muchísimo más tiempo que una imagen o un sonido.

Cuando un novio que tuve me pidió que cambiara de colonia porque le recordaba a otra persona, supuse que alguna de sus ex, seguramente morena y de piel oscura, tenía buen gusto para las colonias. ¿Quién no ha olfateado alguna vez a su alrededor tratando de identificar quién lleva esa colonia que usaba su ex? Al identificar su olor, el recuerdo de una persona es intensísimo. Por eso cuando mi novio finalmente me confesó que era la colonia de su madre, comprendí que sería mejor dejar de utilizar Aire de Loewe por un tiempo.

Yo, por mi parte, cada vez que encuentro una planta de romero, me encanta frotarme los dedos con sus hojas y, al olerlos, volver al jardín de la casa donde vivía de pequeña. Le conté a Saraya en Dublín que este olor, y el de la hierba recién cortada eran los olores de infancia que más recuerdos me traen.
-Sí, la hierba cortada también es un olor de infancia para mí. Me trae tiernos recuerdos de la alergia que me daba, del ambulatorio y de las inyecciones para el asma.
-Cortarrollos de mierda...


Lady404. 3:49 p. m. Enlace a este post



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