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martes, mayo 20, 2003

La censura materna
Cuando yo veía la tele de pequeña, mi madre nunca era de esas histéricas que cambian el canal cuando salen besos o escenas tórridas (y qué incómodo es, joder), en cambio era muy rígida con la violencia, por eso nos tenía prohibido ver Mazinger Z e Informe Semanal. Sin embargo, le encantaba que me sentara con ella a ver los toros, todos sabemos que no hay nada más contradictorio que una madre.

Lo que me maravilla es que jamás me puso pegas con las películas de Disney basadas en los cuentos populares. No debía tener defensas contra ellas, pero ya que veía conmigo Oliver y Benji para que analizáramos después lo agresivos que eran, debería haberme dicho también que la ímbécil de la Cenicienta no era precisamente un modelo a seguir:

·Sé una vícitma feliz del maltrato, no hagas nada por evitarlo y serás premiada por ser sumisa e idiota.
·Si eres hombre, recuerda que a los padres les importa un higo que su hija esté siendo explotada. Si aún eres soltero como el príncipe y conoces a una chica no hace falta que hables con ella, fíjate únicamente en su belleza. Además, como no hablarás ni media palabra con ella, si no va vestida de marca y maquillada no importa que seas incapaz de reconocerla cuando la vuelvas a ver.
·Sólamente la distinguirás porque es a la única que le cabe un zapato minúsculo. ¿O eran unos vaqueros de la talla 36?
·Si has tenido la mala suerte de ser una mujer, sé buena como Cenicienta: no pienses, sé servil y sumisa, no tengas iniciativa, que si las cosas te van mal ya vendrá un hada madrina a salvarte.
·Si resulta que eres fea como las hermanastras la has cagado bien porque tu máxima meta en la vida es encontrar un hombre y será imposible porque los hombres deben fijarse sólamente en la belleza. Por eso serás malísima con las guapas.
·Si eres una mujer casada como la madrastra ya sabes cuál es tu misión: alienar al pobre hombre que se ha casado contigo engañado. Recuerda que la naturaleza femenina es pérfida.

Y vivieron felices y comieron perdices. (Es decir, y Cenicienta se fue a vivir con el Príncipe, perdió su identidad y nunca se volvió a saber de ella. Y da gracias a que el Prínicpe tiene criados porque, si no, pasarías de ser esclava de la madrastra a esclava del Príncipe, a ver quién crees que cocinaría las perdices y limpiaría todo después)

·Frase llamativa de hoy: "no, gracias, yo hace tiempo que dejé de tomar refrescos, el gas es fatal para la celulitis" Genoveva dixit. Qué coño, ahora me explico tantas cosas...

Lady404. 2:40 a. m. Enlace a este post



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